Gracias por sorprenderme Madrid
16 mayo, 2015
Bienvenidos a Patoneando
17 mayo, 2015
Mostrar todo

El día que renuncié a todo para viajar por el mundo

Confieso que no fue fácil, tampoco fue una decisión tomada a la ligera, la repetí mil y un veces en mi cabeza.

Respira profundo, inhala, exhala, sonríe.

Hoy es el día que compro el boleto  de regreso a casa.

Ya habían pasado las fiestas decembrinas, había cumplido mi objetivo estudiando en Francia, manejaba perfecto el idioma y ya llevaba 13 meses sin ver una cara conocida ni recibir un abrazo de mi madre. Ya estaba “lista” para volver a casa e incluso ya planeaba mi bienvenida con mi amiga Diana M (a quién le dí una lista detallada de lo que quería comer).

Todo listo, ya recibí mi diploma, aprendí el idioma, viajé (aunque no lo suficiente), ya puedo regresar. Con mis dedos puestos en el teclado, a punto de comprar el boleto de regreso a casa, hay algo que me frena.

“juemadre!… No me quiero ir!.. No quiero llegar a buscar trabajo, ni alquilar una casa ni llenar mi armario de ropa, zapatos y bolsos… piensa Lina, piensa…”

Tomo mi celular, le pido a mi mamá que se conecte a Skype, le cuento lo que me pasa y en el fondo ella lo sabía, ella me conoce lo suficiente para saber que ésta vez mi sueño no se me iba a escapar, tenía la oportunidad y no la podía desaprovechar –Dale, de una, si eso es lo que quieres y lo que te hará feliz- ese último empujoncito de “aprobación” o quizás de resignación, fue lo que desató ese monstruo viajero que pedía a gritos salir, ese otro yo que quería luchar contra todos los paradigmas y lo”socialmente aceptado” para cumplir un sueño.

CORAJE

Seré honesta, la decisión no fue fácil, sólo se la conté a mi circulo más cercano y no se les hizo rara la noticia, -Tu naciste para eso, ya era hora- pero sabía que para otros la decisión era una locura y es que siendo honestos, nací en una ciudad pequeña en el norte de Colombia, con una cultura latina y caribe muy marcada y bueno, ya saben, para muchos latinos, la idea de pasar un año (o la vida) viajando y enfrentando adversidades no tiene ningún sentido. Para la cultura latina existe una gran presión por estar bien arreglada, maquillada y portando la mejor ropa (incluso para ir a los centros comerciales). Así que la idea de ir de viaje como mochilero, les suena simplemente loca y muchas veces irresponsable.

Confieso que para convencerme a mi misma tuve que tener “ayuda” e inspiración de personas que dejaron todo por cumplir su sueño: Blogs de viajes, canciones, películas, libros, vídeos, etc. Para demostrarme que sí se podía.

CONVENCIDA

Después de saber exactamente lo que no quería, comencé a visualizar mi Vuelta al Mundo y sólo la idea de verme viajando, en una aventura tras otra, renunciando a mucho para hacer mi sueño realidad, me pintaba una sonrisa en la cara.

Así que aquí voy yo, dejando todo atrás para tener todo por delante.

8 Comments

  1. Luz Quintanar dice:

    Linaaa!! Eres toda una valiente! Te deseo lo mejor en esta nueva vida, se que serás feliz!!

  2. Natalia dice:

    Lina!!!!! Colombiana :). Qué inspirador!!!! Tengo eso en mi corazón. Me vine seis meses a Australia y algo me decía que no me podía devolver a lo de siempre, a la costumbre, a lo común y a lo cómodo. Aquí sigo, extendí mi visa y muero de ganas de recorrer el mundo y leyendo blogs de personas inspiradoras como la pareja argentina que acabas de conocer en Turquía! Qué foto tan inspiradora, justo les mandé un mail diciendoles lo mucho que los apoyaba y me contaron que te habían acabado de conocer! Me mantendré atenta a todo lo que subas!! Un abrazo colombiano inmenso!!

    • Lina Maestre dice:

      Natalia muchas gracias 🙂 Que bueno saber que hay más colombianos cumpliendo su sueño de viajar (y luchando por conseguir visas jaja). Que casualidad lo de Jota y Dani, para mí también fue todo un festejo conocerlos. Te mando un abrazo y espero seguir viéndote por estos lados 🙂

  3. Nancy Duran Salinas dice:

    Hola Lina de nuevo felicidades estoy leyendo el blog y disfrutando mucho de ezta maravillosa experiencia un saludo

  4. […] menos. Por eso, quiero solo enfocarme en el momento en que tomé la decisión, así como cuando decidí viajar por el mundo sola o dejar atrás mi trabajo, vender todo y venirme a […]

  5. […] personalmente, antes de tomar la decisión llamé a mi mamá, no para pedirle permiso -hola ma, te llamo porque quiero viajar con mi mochila […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!